29 de agosto de 2011

Romance para un niño




Tengo una amiga, sí. Alguien que me lee, alguien que se emociona cuando le cuento mis cosas, alguien que, contra todos los pronósticos, quiso conocerme. 

Me conoció, nos conocimos. 

Tiene un corazón puro, limpio; es una persona muy sensible, delicada, hermosa.

Nada la detuvo para entrar a mi oficina y presentarse como Ella: Miriam...

Mi sorpresa fue inmensa cuando se presentó así. Confieso que no me esperaba tal situación; me sorprendió, pero para bien. Un detalle bastante elogiable pues ella sale poco de su hogar, solo lo justo y necesario.

La misma Miriam quiso que la llamase "tía", sí. La tía escritora, aquella que se amoldó a la tecnología abandonando, quizás, su vieja máquina de escribir ¡y hoy tiene su propio blog! En él escribe sus cosas íntimas...

Cuando se enteró de mi paternidad se puso muy muy feliz. Esa felicidad se tradujo en unas bellas palabras que a continuación comparto (con su permiso otorgado, claro).



Voy a estar a tu lado
Para cuidar tus bondades
Para que no te roce
Ni el viento cuando hables
Porque de Ti se trata
Belleza de los altares
De Ti se dice mucho
Que tienes mejillas de seda
Cabellos de terciopelo
Pero más hermosos son tus ojos
Porque tienen benditos destellos
De esos que tienen los santos
Con gracia vives tu infancia
Creciendo como niño bueno
Pero no te consientas por ello
Busca siempre lo recto
Lo que no te traiga problemas
Porque ser consentido es defecto
Por eso voy a seguir a tu lado
Para que el sueño se cumpla
Para que sigas creciendo
Con bendiciones del cielo
Con esos deseos de madre
Que llevo aquí en el pecho


Miriam Carrizo Moreno

En enlace del poema publicado para mi hijo es:



Gracias tía Miriam por tu afecto y tu amistad!!!!


Tu sobrino por adopción: Diego.

23 de agosto de 2011

(des)armada



Hoy te toca a vos 

desarmarte 

                          en migajas

probar lo amargo 

                            de la derrota... 

darte cuenta 

que la impuntualidad 

                       te costó caro 

al fin.




Hoy, años después, 

                          volviste

tarde 

                           otra vez...

16 de agosto de 2011

Madrina

Entre tantísimas líneas
quiero destacarte éstas,
para dejarlas expuestas
ante tus ojos sinceros

Me diste días enteros
y aún me amas como a un hijo,
porque el Señor nos bendijo
y quiso unirnos aún más

Tu aliento tan puro jamás
ha querido abandonarme,
madrina, ¡de qué quejarme!
si nunca diste motivos

Tía, pongo mis sentidos
en este hermoso momento...
no es fugaz mi sentimiento,
es amor sin condiciones

Compañera de emociones
-segunda madre que tuve-
en tus ojos la paz retuve...
Gracias por ser mi amiga fiel

                                                          mujer de los consejos
                            ojos de miel...

5 de agosto de 2011

Felicidad







La felicidad más grande para mí, en estos días, es ver la mano de mi hijo recién nacido abarcando la mitad de mi dedo meñique. Es único y maravilloso.




















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