5 de agosto de 2011

Felicidad







La felicidad más grande para mí, en estos días, es ver la mano de mi hijo recién nacido abarcando la mitad de mi dedo meñique. Es único y maravilloso.




















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3 comentarios:

Antorelo dijo...

No es para menos, amigo. Enhorabuena.
Un abarzo

Mony dijo...

¡Disfrutalo mucho, Diego! No hay felicidad más grande que esa.

Un beso enorme para tu bebé.

Magda dijo...

Hola Diego... FELICIDADES!!!
Un gran abrazo