29 de octubre de 2010

Pequeña gran charla...

C - Vení...
D - ?¿
C - Vení, sentís mi corazón?
D - Sí...
C - Ahí estás vos, sabés? Cada latido dice Te Amo!

D - (Amarte es algo hermoso, único e irracional! No te digo que no te he odiado a veces. Diferencias hay muchas...
¿Te dije alguna vez lo mismo?... Te lo escribí hasta en el aire!)

D - ¡Te amo!

26 de octubre de 2010

Principio de delirio

Recorriendo un viejo cúmulo de hojas sueltas volví a ver estas letras mías de algún pasado que les comparto ahora. Sin dudas es otro momento sin rimas...



Me gustaría no cruzarme con vos,
no sentirme obligado a verte.
Sos una clase de locura extraña...

Quisiera no haberte conocido nunca
y, por lo tanto
no reconocerte...

Quisiera evitar tu mirada,
no sentirme inhibido con tu presencia...
resignaría con gusto el mal trago
de rozar tus brazos
y sentir el calor de tu furia...

Es que aún me duele
el hecho de haberte conocido...

Tu y yo nunca debimos conocernos,
tú: "Trizteza" y yo: Diego...

(momentos sin rimas desde algún pasado)

19 de octubre de 2010

You...

Thank you for the misfortune of not having known you. Now I have more tears to shed...

18 de octubre de 2010

Un rescate...

Me gustaría esperar la lluvia nocturna parado en medio de la calle solitaria con mis ojos cerrados apuntando al cielo… ¿qué locura, no?... empaparme de gotas que, como mensajeras suicidas, golpeen mi rostro haciéndome reaccionar, llevándose lo que no quiero, cubriéndome de agua limpia…
Me gustaría abrir mis brazos, cantar bajo esa lluvia en este octubre, expandirme, olvidar mis olvidos, despertar el niño que fui…
Quiero obligarme a tomar un respiro del mundo, olvidarme de llenar papeles, no mirar atrás…
Quiero sacarme mis zapatos, aflojar la corbata, desprender esta camisa …

Pero por más que quiera hacer de todo, nunca lograré que tu nombre no se me escape de mis labios pidiéndote un rescate…

5 de octubre de 2010

No se que decirte

No es que no quiera hablar hoy, solo quiero escribirlo… quizás sea porque a veces no necesito más que eso...
Ciertos días (como hoy) me levanto sin querer escuchar palabras que no sean las de mis labios… porque ya se las respuestas que escucharé, los consejos que recibiré, las experiencias que meditaré…
Ni yo se como llegué aquí, solo se que estoy... y eso es suficiente.  No quiero que me hables de mi humor de ciertos días, ni de lo lindo que amaneció esta mañana porque no abrí todavía la puerta del corazón para saberlo…
Enseguida me confundiré con otras almas que buscarán sobrevivir en el mundo... y ahí sí será desgastante el día.  Pero ahora, ahora no me hables, tu desayuno está servido…

No se que decirte, solo no me mires hoy...