Café

El café nunca fue para mí... Quizás sea por esa tonta creencia (que hoy dejo atrás) de que un café invita a más... por ejemplo, un tipo invita un café a una mujer pero en realidad le invita, entre líneas, a otra cosa que va más allá de ese simple café. Una cosa lleva a la otra... charla va, charla viene y cuando te das cuenta el café se transformó en una excusa... te doy consejos, escucho consejos… en realidad, las confesiones se convierten en fuego que quema, un roce accidental y estamos un paso más allá...
Ahora quiero confesarte que esa es una excusa no válida para mí.
Han tratado de hacerme ver que eso no siempre es como yo pienso de los demás, pero no he conseguido saber de un hombre que no tenga la simple intención de “solo un café”, já… una mujer ajena con el pocillo de café entre sus manos lo deja al hombre librado a su imaginación, la mirada de ella puede ser confundida y la deposita en ese pequeño espacio que queda entre la excitación y la picardía. Éste es un enigma que el hombre tiende a resolver por un solo camino… ya saben cuál… Pero repito: eso no sirve para mí. Es que estoy en el otro lado… indignado quizás, no se.
Ahora bien, mi invitación será inofensiva, por eso lo hago así, es decir, no cara a cara, para evitar malas interpretaciones…
Para empezar puedo imaginarme que tengo dos tazas de café y enfrente estás vos… mira, te cuento que nunca invité un café en mi vida… es verdad, y déjame confesarte que siento intriga por este encuentro… pregunta: ¿cuántos cafés pasaron por tus manos?
¿cuál es el sueño de tu vida?...
Mira… te dejo cientos de palabras escritas en una servilleta para cuando quieras un consejo las leas, o las uses para invitarme un café virtual, quién sabe… las palabras se acomodan solas, ya verás…
Mi reloj dice que es la una y cuarenta de la mañana y sigo despierto...
comenta esta nota y estaremos tomando un café...
Comentarios
Enfrente, vos…
Encuentro y preguntas.
“Las palabras se acomodan solas”,
dices…
El reloj detiene este instante.
Y despiertos los sentidos
indagas los sueños míos.
En una servilleta no blanca,
misteriosas sensaciones dibujas,
e inciertos caminos marcas.
Y así, con un click,
disfrutamos
este café vitual….
no tengo razones ni excusas para esto…
creo que siempre he querido ser aquel
que nunca fui,
el que da consejos, el que escucha…
el escuchado…
y te sigo escribiendo en servilletas
las palabras que se leen en tus sueños…
míralas después, cuando amanezca,
ahora sigamos con otra taza…
Y en éste, mi primer café virtual, pido mi segunda taza y me dispongo a leer todas aquellas servilletas que escribiste y escribiras.
Muchos exitos !
Me gusta este rinconcito y creo que le voy a dar otro espacio más importante al café dentro del blog.
Muchas veces necesitamos hablar. ¿no es así?
Y al que quiera sumarse será bienvenido, hay más café...
Es el bar de los sueños,
ventanas a la vida,
mesas de inquietudes.
Las hojas secas en la vereda
vuelan con tus silencios quietos.
Tarde de café,
hoy de tazas blancas,
y sentidos tibios.
De vos y yo...
y sólo es un café!
como una fotografía...
Atrás quedan las horas del pasado,
cuando mezquinaba este tiempo de café...
dos cucharaditas de azúcar
y el silencio se empieza a quebrar...
"Hola..."
Cómo no recordar aquella vez que dije que la amaba!
mira, puedes decir...
"En este momento siento
cómo corre el amor por mis venas...
quizás no lo sentía antes, sólo se que tu sola presencia alborota mis sentidos...
sólo te miro y... me derrito..."
Saludos cordiales. Diego
Querés un café? :) Saludos
Sabes amigo?, tus letras me calientan la neurona y eso me gusta....jajajaja
Saludos Pibe.
Yo tampoco se si tengo razón en eso de que una café invita a más. Un hombre y una mujer en un café, mmm... (dicen que la ocasión hace al ladrón). Tal vez sea una tonta creencia nomás o una gran excusa para grandes objetivos. Durante un café hay momentos especiales, uno de ellos es cuando las dos personas coinciden en un sorbo, y como por arte de magia puede suceder que (con la boca ocupada) los ojos de ambos se crucen en una mirada complice y/o pecadora. PERO COMO TU DICES, PUEDE SER EL CAFÉ SOLO UN PRETEXTO PARA UNA CHARLA Y NADA MÁS. Vuelvo con eso de que quizás sea solo una tonta creencia nomás... quizás debería hacer una encuesta...
Bueno, me fui por cualquier lado. Gracias por visitarme, ya pasaré por tu lugar también. Saludos